
¿Por qué el calentador del baño se avería una y otra vez? (Y cómo solucionarlo) Todos hemos estado en esa situación: salimos de una ducha caliente y entramos en una habitación fría. Encendemos las antiguas lámparas halógenas para calentar el ambiente… pero nada. O peor aún: se escucha un fuerte ruido y aparece olor a humo eléctrico. El problema es simple: los baños son un lugar hostil para los dispositivos electrónicos. La humedad y el vapor penetran en las partes internas de los dispositivos, causando cortocircuitos y daños irreversibles. Es una batalla perdida. Por eso hemos optado por calentadores infrarrojos con clasificación IP65. Si no conoces este término, significa que el dispositivo está diseñado para resistir chorros de agua y alto nivel de humedad, sin que se dañen sus componentes internos. La realidad del “efecto sala de vapor” La mayoría de los calentadores comunes tienen ventilaciones básicas. Funcionan bien hasta que la humedad alcanza el 100%, momento en el cual la humedad penetra en los cables eléctricos. Nosotros hacemos las cosas de manera diferente: colocamos los elementos infrarrojos detrás de vidrio templado y utilizamos juntas que mantienen su forma incluso cuando el dispositivo se calienta. Sin deformaciones, sin fugas. Un sistema hermético que no se afecta por la cantidad de vapor presente en la habitación. Calor que realmente se siente Hay una gran diferencia entre calentar el aire y calentar al propio cuerpo. Las lámparas antiguas intentan calentar el aire, pero el aire no retiene bien el calor. Los calentadores infrarrojos funcionan de manera diferente: emiten ondas que llegan directamente a la piel y al suelo. Es instantáneo. No hay necesidad de esperar cinco minutos para que la habitación se caliente. Se siente el calor en cuanto se enciende el dispositivo, lo que significa que no necesita funcionar tanto tiempo. Las contrapartidas Bueno, aquí está la verdad: estos dispositivos son un poco más grandes que una simple bombilla. Perderás algo de espacio en el techo, pero ganarás un sistema que no se averiará después de un invierno. Una cosa a tener en cuenta: estos dispositivos consumen bastante energía. Si los instalaras en una casa antigua con cables obsoletos, sería buena idea que un electricista revise la carga eléctrica del circuito. No querrás que el disyuntor se corte cada vez que quieras tener un baño caliente. Es un intercambio bastante sencillo: sustituye las bombillas frágiles por unidades de calidad industrial, y así podrás dejar de preocuparte por que tu calentador se averíe en pleno enero.